Publicidad:
Terra
La Coctelera

TEXTOS HISTORIA

26 Mayo 2011

El testamento político de Bismarck

La ventaja que supone para la política alemana su libertad de acción cara a las cuestiones relacionadas directamente con Oriente, tiene una perjudicial contrapartida en la situación central del Imperio, sumamente expuesta, y cuyos frentes defensivos se extienden y ramifican por todos los lados. Por ello, aclarémoslo bien, tal vez Alemania es la única gran potencia europea que no deba intentar conseguir un objetivo exclusivamente por medio de una campaña victoriosa. Nuestro interés nos obliga a mantener la Paz, mientras nuestros vecinos del Continente, sin excepción alguna, alimentan deseos secretos o confesados que sólo una guerra puede satisfacer. Determinemos, pues, nuestra actuación política según ello: en otras palabras, esforcémonos todo lo que podamos para impedir, o al menos, para limitar la guerra, y seamos los últimos en entrar en liza en el torneo europeo...
Actuando así, no puede ser nuestra intención es lógico caer sobre uno de nuestros vecinos, o adversarios circunstanciales... Por el contrario, debemos atenuar el descontento provocado por el hecho de que nos hemos convertido en una gran potencia, haciendo sentir al mundo el peso de estas fuerzas, lealmente y con un espíritu pacífico bien entendido. Debemos convencerle de esta forma de que una hegemonía alemana en Europa es más útil, más desinteresada y menos perjudicial para la libertad ajena que una hegemonía francesa, rusa o inglesa. El respeto a los derechos inherentes a otros países, que Francia en especial no admitió durante el tiempo de su preponderancia y que Inglaterra sólo reconoce según sus intereses, será más fácilmente observado por Alemania y su política por dos razones: por un lado, a causa del carácter alemán, esencialmente objetivo; por otro lado, y ello sin mérito algunos de nuestra parte, porque no tenemos ninguna necesidad perentoria de ampliar nuestro territorio; tenemos que abstenernos de ello bajo pena de aumentar los elementos centrífugos. Mi aspiración, una vez realizada la unificación en el interior de las fronteras que hemos alcanzado, ha sido siempre ganar la confianza no sólo de las minorías europeas, sino también de las grandes potencias, y convencerlas de que la política alemana, después de haber reparado la injuria temporum, y reunido los fragmentos de la nación, sólo tiene un deseo: mostrarse justa y pacífica.

Le testament politique de Bismarck. En: Paul GUILLEN. El Imperio almán 1871-1918, Vicens-Vives, Barcelona, 1973

servido por rgagor sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Los comentarios están cerrados


Sobre mí

Avatar de rgagor

TEXTOS HISTORIA

ver perfil »
contacto »
Free counter and web stats

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera